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Oceanía está más cerca y reclama vecindad

Por Fernando Reyes-Matta

Hay que pensar en una estrategia mayor hacia la Oceanía. Más allá de lo hecho, se requiere una agenda dinámica con un fuerte papel de las universidades con esta región, una estrategia empresarial sobre los recursos y proyecciones que ellos otorgan para el devenir del siglo XXI.

Algo especial sucedió el sábado 27 de septiembre si lo miramos en la perspectiva de nuestras relaciones internacionales. Ese día, dos de las selecciones chilena, la de fútbol masculino y la de rubgy, se enfrentaron, con alta participación de público, con sus contrapartes de Nueva Zelanda y Samoa. Es decir, dos países de Oceanía. Y el nombre de nuestro país fue noticia por todos los medios de esos dos países, como de otros en toda esa zona del mundo.

Ahora, casi un mes después, por primera vez tendrá lugar en Chile la reunión de los ministros de Defensa del Pacífico Sur. Dos circunstancias, de distinto tipo, que nos mandan señales de una tarea por realizar: cultivar una “cercanía estratégica” mayor en un espacio geopolítico del que somos parte, aunque a veces no lo vemos así.

Entre el 22 y 24 de octubre, Valparaíso será sede de la Reunión de Ministros de Defensa del Pacífico Sur (SPDMM). Vienen las autoridades de Australia, Nueva Zelanda, Fiyi, Papúa Nueva Guinea, Tonga y Francia. Y, por su parte, como observadores, Japón, Estados Unidos y Reino Unido. A ellos, como invitado especial, concurre el secretario general del Foro de las Islas del Pacífico, una entidad con sede en Fiyi, que ha ganado creciente importancia como articuladora de los 18  gobiernos de los dos grandes (Australia y Nueva Zelanda) y las diversas islas del entorno.

Un acuerdo en la cercanía de Chile dentro del planeta  y que acaba de definir la estrategia del Pacífico Azul 2050. Chile participa en la calidad de país cooperante con la entidad desde 2021, una condición que no lo hace miembro, pero permite participar en su conferencia anual. Cosa distinta es la Reunión de Ministros de Defensa del Pacífico Sur, una entidad regional creada en 2013 a iniciativa de Australia y de la cual Chile es miembro pleno.

La SPDMM, por sus siglas en inglés, es el único mecanismo de alto nivel en el Pacífico Sur que se reúne anualmente. El año pasado, el encuentro tuvo lugar en Nueva Zelanda y allí se tomó la decisión de tener la cita del 2025 en Chile. Si uno mira cómo estaba el mundo en 2013 –recién Xi Jinping asumía el poder en China y nadie pensaba en serio que Trump podría llegar a gobernar Estados Unidos– y lo comparamos con la situación geopolítica actual, cabe valorar esa cita en Chile con especial atención.

En lo formal se señala que es un foro importante, porque fortalece la cooperación y permite avanzar en respuestas comunes de seguridad regional. Colaboración en materia de defensa, de seguridad marítima, de apoyos ante efectos del cambio climático. Pero también están las políticas comunes frente a la pesca ilegal, al tránsito seguro de mercadería por estos mares e, incluso, el resguardo de cables submarinos que empiezan a ser parte de la realidad comunicacional entre Sudamérica y esa zona del mundo, con proyección al Sureste Asiático. 

Es cierto que después del 2000 se han dado importantes pasos de acercamiento de Chile con Oceanía. Por una parte, los vuelos directos Santiago-Auckland- Sidney. Por otra, los miles de jóvenes que han llegado a vivir en Nueva Zelanda bajo el acuerdo de “working holiday”. Las conversaciones ligadas con el llamado TPP11 y el Acuerdo de Asociación de Economía Digital, donde Chile y Nueva Zelanda son socios junto a Singapur para una dinámica de interacción de creciente importancia.

Pero, seamos francos, fuera de los dos grandes de Oceanía, es poca la importancia que les damos a los demás integrantes. Con mucha frecuencia los presidentes de Chile han tenido a Fiyi como lugar de reabastecimiento para seguir la ruta de ida o vuelta en los andares por el sur de Asia. Pero nunca, ninguno de nuestros gobernantes decidió quedarse unas horas allí, para formalizar una visita bilateral y tener una intervención en la sede del Foro de las Islas del Pacífico. Todo indica que sería pertinente hacerlo luego. Por ahora, el gran testimonio de Chile por toda esta región lo ha dado el Buque Escuela Esmeralda, que cada tanto recorre puertos de Oceanía en su crucero anual de instrucción. 

Y en el contexto del denominado Interés Nacional, cabe tener una perspectiva de largo plazo con Oceanía y sus diversos actores. No todos sus miembros piensan igual y, colocados en las tensiones derivadas de la confrontación entre Washington y Beijing, cabe tener una política de diálogo con todas las partes con intereses en Oceanía. Limitamos con la Polinesia Francesa y con Nueva Zelanda cuando se analiza el mapa de responsabilidad S.A.R., esto es, del área en que a cada cual cabe asumir Búsqueda y Rescate por su proyección en los océanos.

Es una base que lleva a las derivaciones de resguardo de la biodiversidad en alta mar, el tratado conocido por las siglas en inglés BBNJ, aprobado en 2023 en Naciones Unidas y por el cual Chile ha puesto mucha fuerza, tras proponer a Valparaíso como Secretaría General de este acuerdo. Recientemente ya se alcanzaron las 60 ratificaciones y el tratado entró en vigencia. Es obvio que  esta cita ahora en Chile refuerza la aspiración de tener esa sede, porque ratifica los méritos del país en su condición oceánica.

Junto con eso, hay que pensar en una estrategia mayor hacia la Oceanía. Más allá de lo hecho, se requiere una agenda dinámica con un fuerte papel de las universidades con esta región, una estrategia empresarial sobre los recursos y proyecciones que ellos otorgan para el devenir del siglo XXI.

Están los temas ligados a la minería en los fondos marinos, están las posibilidades de generar alimentos desde la flora marítima, están las urgencias por descontaminar los océanos de la polución plástica y avanzar hacia el reciclaje de aquello, y, como marco principal, impulsar un diálogo cultural de Chile con toda la diversidad que ofrece el amplio espacio de Oceanía. Y está ahí, frente a nosotros, esperando que pongamos una mirada de cercanía y pertenencia a lo que es y será como zona de influencia en el planeta.

Fuente:

https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2025/10/23/oceania-esta-mas-cerca-y-reclama-vecindad

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