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La inadmisible intromisión de Pompeo

El día de ayer el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, declaró en relación con América Latina que “en el Gobierno seguiremos apoyando a los países que intentan evitar que Cuba y Venezuela secuestren esas protestas y trabajaremos con los gobiernos legítimos para evitar que las protestas se conviertan en disturbios y en violencia que no reflejan la voluntad democrática de la gente”. No entrega ningún antecedente que permita fundamentar la eventual participación de dichos países en los diversos movimientos sociales que se han producido las últimas semanas en Ecuador, Bolivia, Chile y Colombia.


Rechazamos de la manera más categórica esta inadmisible intervención del jefe de la diplomacia estadounidense en los asuntos internos de Chile y de otros países hermanos de América Latina. Sus afirmaciones no solo son carentes de toda evidencia e irresponsables, sino que reflejan una actitud del Gobierno de Trump hacia la región que recuerda los peores momentos de la Guerra Fría y la extensa serie de intervenciones, unas militares y otras encubiertas, destinadas a instalar en nuestros países regímenes incondicionales a los intereses norteamericanos. En un escenario global caracterizado por la multipolaridad esa política ya no es, simplemente, realista ni admisible.


La inmensa conmoción social que ha vivido Chile durante las últimas semanas tiene, como lo han reconocido prácticamete todos los actores de la sociedad chilena, profundas raíces en las desigualdades y los abusos que padecen la mayoría de nuestros compatriotas. La crisis encierra la gran posibilidad de construir una sociedad más justa y una democracia renovada. Corresponde al pueblo chileno y a sus autoridades democráticas resolverla positivamente, sin ningún tutelaje extranjero.


Nos llama la atención el silencio del Canciller Ribera frente a esta brutal intervención en nuestros asuntos internos. Le demandamos una firme respuesta rechazándola de manera específica. La independencia de nuestra política exterior y la dignidad de Chile lo exigen.

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